Venezuela prueba una bolsa de valores descentralizada basada en el etéreo

Según se informa, la Superintendencia Nacional de Valores de Venezuela ha dado luz verde a una „bolsa de valores descentralizada“ impulsada por la criptografía para un juicio de 90 días.

Según CoinTelegraph Español, la „bolsa de valores descentralizada“ se conoce como BVDE“ y su sitio web afirma que la plataforma es la primera bolsa de valores descentralizada del mundo. Destaca que los usuarios podrán acceder a la plataforma comercial desde „cualquier lugar del mundo“, a pesar de que el país está sometido a sanciones internacionales.

En el BDVE se comercializarán tanto las monedas fiduciarias como los „activos digitales alternativos“. El sitio web añade:

El BDVE representa un nuevo e innovador segmento del mercado de valores que, con el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación, proporciona al inversor seguridad y control sobre sus activos financieros.

El organismo de control de valores de Venezuela se encarga de determinar si se concede una licencia a la plataforma de negociación o no, una vez finalizado el período de prueba de 90 días. En su manual de operaciones, el BDVE menciona que los valores de la plataforma serán fichas ERC-223 y ERC-721, así como una tercera ficha „empaquetable“.

El tercer token „empaquetable“ se describe como una „solución especial“ desarrollada por BDVE que comparte parte del código ERC-721 pero añade una capa para que „dentro de cada tipo de ERC-721 se pueda tener cierto equilibrio fungible y se puedan manejar balances con diferentes tipos“.

Aunque el documento no menciona al Bitcoin Profit en sí mismo, el uso de los populares estándares de fichas ETH sugiere que el intercambio descentralizado se ejecutará sobre la cadena de bloqueo del Ethereum. El anuncio se produjo poco después de que el líder venezolano Nicolás Maduro anunciara un proyecto de ley „anti-sanciones“, destinado a mitigar el impacto de las sanciones económicas en el país.

El proyecto de ley señalaba que las criptodivisas privadas y respaldadas por el Estado, como la venezolana Petro, podrían utilizarse para el comercio fuera del alcance de las sanciones económicas.